Cuidados
Cómo cuidar tu peluca para que dure más
Lavado, secado, peinado y almacenamiento, paso a paso y según la fibra. Con los errores más comunes que acortan la vida de una peluca.
4 min de lectura Actualizada el
Una peluca bien cuidada no solo dura más: también se ve más natural y resulta más cómoda. La buena noticia es que cuidarla no es complicado si sigues una rutina sencilla y evitas unos pocos errores muy comunes.
En esta guía tienes el paso a paso para lavar, secar, peinar y guardar tu peluca, con las diferencias entre fibra sintética y pelo natural.
Lo que necesitas
- Champú y acondicionador específicos para pelucas, adecuados a su fibra (sintética o natural).
- Cepillo de púas anchas o un peine de dientes separados. Los cepillos de púas finas o con bolitas tiran demasiado.
- Soporte para pelucas (de malla o tipo maniquí) para secarla y guardarla manteniendo la forma.
- Toalla limpia y suave.
- Para pelo natural: protector térmico si vas a usar secador o plancha.
Cada cuánto lavarla
No hay una regla fija para todo el mundo. Una peluca se ensucia cuando la llevas puesta, así que lo que cuenta son los usos, no los días. Influyen también el calor, el sudor, el humo y los productos de fijación que uses.
Como referencia muy general, se suele hablar de lavarla cada varias puestas, con más frecuencia si hace calor o haces deporte. Las indicaciones del fabricante de tu peluca tienen siempre prioridad.
Herramienta gratuita Calculadora de cuidados Calcula cada cuánto lavarla según tu fibra, tus días de uso y tu entorno.Lavarla demasiado también tiene un coste: cada lavado desgasta un poco la fibra y la montura. Busca el equilibrio.
Cómo lavar una peluca sintética
- Desenreda en seco. Con el cepillo de púas anchas, empieza por las puntas y sube poco a poco hacia la raíz. Sujeta el pelo por encima para no tirar de la montura.
- Prepara agua fría o tibia en una palangana con una pequeña cantidad de champú para fibra sintética. El agua caliente puede alterar la forma de la fibra.
- Sumerge la peluca y muévela suavemente unos minutos. No frotes ni retuerzas. Si la montura tiene restos de maquillaje o sudor, límpiala con delicadeza con los dedos.
- Aclara con agua fría limpia hasta que no quede espuma.
- Acondiciona de medios a puntas, evitando la montura, y aclara según indique el producto.
- Retira el agua presionando con una toalla, sin retorcer.
- Deja secar al aire sobre un soporte, lejos de calor y sol directo.
- Cuando esté seca, sacúdela suavemente y peina con los dedos o con el cepillo de púas anchas. Recuperará su forma.
Cómo lavar una peluca de pelo natural
El proceso es parecido, con algunas diferencias:
- Desenreda en seco igual que con la sintética.
- Lava con agua tibia y champú para pelo natural de pelucas, en el sentido de caída del pelo (de la raíz a las puntas), sin frotar en círculos.
- Aclara bien y aplica acondicionador. El pelo natural de una peluca no recibe la grasa natural del cuero cabelludo, así que agradece una hidratación extra de vez en cuando.
- Seca con toalla presionando.
- Peina con el pelo húmedo usando un peine de dientes anchos.
- Seca al aire sobre un soporte o con secador a temperatura media, con protector térmico.
- Da forma con las herramientas que uses normalmente (plancha, rizador), siempre con protector térmico y temperaturas moderadas.
Cómo guardarla
- Sobre un soporte cuando no la uses, para que mantenga la forma y se ventile.
- En una bolsa de tela o una caja si vas a pasar tiempo sin usarla o para viajar, con el pelo recogido suavemente hacia dentro.
- Lejos del sol directo, que puede alterar el color con el tiempo, y lejos de fuentes de calor.
- Fuera del alcance de mascotas, que a veces la confunden con un juguete.
Errores que acortan la vida de una peluca
- Acercarse al calor con una sintética: abrir el horno, el lavavajillas o acercarse a una barbacoa.
- Usar el champú de siempre o productos con alcohol que resecan.
- Cepillar mojada una peluca sintética.
- Frotar o retorcer al lavar o secar.
- Dormir con ella puesta.
- Abusar de lacas y sprays, que se acumulan y obligan a lavar más.
- Dejar que el roce la desgaste: los cuellos de lana, las bufandas y los cinturones de seguridad encrespan las puntas. Un pañuelo de seda o un cuello liso ayudan.
Señales de que toca renovarla
Ni el mejor cuidado hace eterna una peluca. Plantéate renovarla cuando notes:
- Puntas encrespadas que no se recuperan tras el lavado.
- Pérdida de densidad: se ve más la montura.
- Una montura que ya no ajusta bien o que se ha deformado.
- El color apagado o con un tono distinto al original.
Si la usas a diario, tener dos pelucas y alternarlas alarga la vida de ambas y te permite lavar una mientras llevas la otra.
Cuidar también tu cuero cabelludo
La peluca está en contacto con tu piel muchas horas. Mantén limpio el cuero cabelludo, retira la peluca para dormir y, si notas irritación, picor persistente o cualquier cambio en la piel, consulta con un profesional sanitario. Un gorro interior de tejido suave puede reducir el roce.
Pon en práctica esta guía
Preguntas frecuentes
¿Puedo lavar la peluca con mi champú de siempre?
No es lo recomendable. Los champús para pelo propio están pensados para un cuero cabelludo que produce grasa natural y pueden resecar la fibra o el pelo de la peluca. Usa productos específicos para pelucas y, sobre todo, adecuados a su fibra.
¿Cómo seco la peluca?
Presiónala suavemente con una toalla, sin frotar ni retorcer, y déjala secar sobre un soporte, lejos de radiadores, del sol directo y de cualquier fuente de calor. Una sintética nunca debe secarse con secador salvo que sea resistente al calor.
¿Cada cuánto hay que lavar una peluca?
Depende de la fibra, de cuántos días la uses y de tu entorno. Como orientación se cuenta por usos y no por días. Nuestra calculadora de cuidados te da una estimación personalizada, pero las indicaciones del fabricante tienen siempre prioridad.
¿Puedo dormir con la peluca puesta?
En general no se recomienda, porque el roce con la almohada enreda y desgasta el pelo y la montura. Además, quitártela por la noche deja descansar tu cuero cabelludo. Para dormir, muchas personas usan un gorro suave o un turbante.